viernes, 6 de junio de 2014

A por el diagnóstico del cáncer sin biopsia junto a la Clínica Mayo

A por el diagnóstico del cáncer sin biopsia junto a la Clínica Mayo
  • El centro médico de EEUU unirá la tecnología de Oncovisión con nuevos trazadores.
  • La unión de tecnologías permitirá una detección por imagen más precisa en mama

05-06-2014. El Mundo.

Oncovisión, en Valencia, quiere revolucionar el diagnóstico del cáncer. Su tecnología sustituye a las mamografías y las resonancias magnéticas por la imagen molecular. Por ejemplo, su dispositivo Mammi, diseñado exclusivamente para detectar el cáncer de mama, genera una tomografía por emisión de positrones, capaz de medir la actividad metabólica del cuerpo humano de forma no invasiva. Tras recibir todo tipo de elogios por parte del sector médico europeo, la empresa se lanza ahora al mercado estadounidense de la mano, ni más ni menos, que de la prestigiosa Clínica Mayo.

Las mamografías, basadas en la exploración diagnóstica de imagen por rayos X, ofrecen un ratio «muy alto» de falsos positivos. En concreto, un 20% de los resultados «no es concluyente», indica el presidente de Oncovisión, Noriel Pavón. De forma que esas mujeres tienen que someterse a una biopsia y alargar su inquietud. De las pacientes que se someten a esta prueba, «el 94% no tiene nada», comenta. Mammi reduce esta incertidumbre (y agonía) drásticamente. La tecnología valenciana tiene «un 90% de efectividad», evitando hacer biopsias innecesarias. Esto es porque se basa en imagen molecular. Incluso es más, el sistema también es capaz de detectar falsos negativos. «Nuestra maquinaria muestra si las células son tumorales ya que crecen a un ritmo mayor porque consumen mucha glucosa», explica.

Desde su lanzamiento en 2010, la tecnología ya ha generado evidencia clínica en el Netherlands Cancer Institute (Holanda), el KK Women's and Children's Hospital (Singapur), el Complejo Hospitalario Universitario de Santiago o el Hospital General de Valencia. Ahora acaba de embarcarse en una aventura aún mayor: su expansión por EEUU. Oncovisión ya ha abierto una filial en Boston y está en negociaciones con varios hospitales del país.

El producto no ha pasado desapercibido para la Clínica Mayo, puntera en la investigación y el tratamiento oncológico. El centro ha adquirido un dispositivo Mammi que, a partir de este mes, el doctor Michael K. O'Connor comenzará a probar con unos novedosos trazadores. Esta combinación tecnológica acercará, según Pavón, la posibilidad de realizar «biopsias por imagen». Por un lado, la elevada resolución de Mammi permite hasta observar la estructura fina de los tumores. Por otro, los nuevos trazadores presentan una «alta especificidad por tipo tumoral». La fusión de las imágenes permite ver la «heterogeneidad» del cáncer. «Esta unión va a revolucionar el diagnóstico del cáncer de mama», afirma.


La tecnología también ayuda a observar el impacto de la quimioterapia en cada parte del tumor, así como los protocolos previos a la operación (las terapias neoadyuvantes). Para conocer si la quimio está funcionando antes de una operación, hay que esperar «entre cinco o seis semanas». Con Mammi, este periodo se reduce a «dos días», permitiendo evitar «riesgos» en los casos donde las células cancerígenas en lugar de morir, disparan su crecimiento. «Al final hay que tratar de evitar el uso de quimio por gusto», añade.

jueves, 5 de junio de 2014

II Semana de la Radiología

II Semana de la Radiología


09, 10, 11, 12 y 13 de Junio de 2014. Madrid.

Semana de la Radiología.
  • Inscripción gratuita.

Programa.

9 de Junio de 2014. Mamografía.
  • Dª. Noemí González Pulido.
  • TER HU Quirón.

10 de Junio de 2014. Ecografía.
  • Dr. Martínez de Vega.
  • Jefe de Servicio de Radiodiagnóstico Quirón
  • Director del Curso Experto en Ecografía.
  • Dra. Silvia Badillo.
  • Especialista en Radiología HU. Quirón.
  • D. Francisco Ordóñez Gil.
  • TER HU. Quirón.
  • Coordinado del Curso Experto en Ecografía.
  • Dª. Rosa Pallarés Sesma.
  • TER HU Quirón.
  • D. A. Soriano Valencia.
  • TSID. Alumno CE Ecografía U Europea.
  • D. J.L. Pastor Delgado.
  • TSID. Alumno CE Ecografía U Europea.

11 de Junio de 2014. Tomografía Computarizada.
  • D. Sergio García Fauró.
  • TER HU Quirón.
  • D. FranciscoJavier Gento Real.
  • TER HU Quirón.

12 de Junio de 2014. Telemando.
  • D. José Tomás Sánchez Martín.
  • TER HU Quirón.
  • D. Francisco Ordóñez Gil.
  • TER HU Quirón.
  • Dª. Gema Serrano Sereno.
  • TER HU Quirón.

13 de Junio de 2014. Resonancia Magnética.
  • D. Juan Bachiller Egea.
  • TER HU Quirón.
  • D. Luís López Ruíz.
  • TER HU Quirón.

Más información.

Organiza.

  • Universidad Europea Madrid.

Introducción a la Ecocardiografía

Introducción a la Ecocardiografía


6 y 7 de Junio de 2014. Villa del Prado. Madrid.

Programa.

Viernes 6 de Junio de 2014.

08:50h. Inauguración,
  • Dr. Manuel Grandal Martín.
  • Director Médico del Hospital Virgen de la Poveda.

09:00h a 10:00h. Entorno ecocardiográfico.
  • D. Pablo Antúnez Ginés.

10:00h a 11:00h. Anatomía del corazón y grandes vasos.
  • Dra. Isabel León Gaitán.

11:00h a 11:15h. Descanso.

11:15h a 12:15h Electrocardiograma.
  • Dra. Isabel León Gaitán.

12:15h a 13:15h. Ecógrafo para ecocardiografía.
  • Dª. Isabel Guerrero Moreno.
  • D. Pablo Antúnez Ginés.

13:15h a 14:15. Cortes y lenguaje en ecocardiografía.
  • D. Pablo Antúnez Ginés.
  • Dª. Isabel Guerrero Moreno.


Sábado 7 de Junio de 2014.

09:00h a 11:00h. Sistemática del estudio ecocardiográfico: Prácticas.
  • Dª. Isabel Guerrero Moreno.

11:00h a 11:15h. Descanso.

11:15h a 14:15h. Sistemática del estudio ecocardiográfico: Prácticas.

  • Dª. Isabel Guerrero Moreno.


Destinado.
  • TSID

Duración.
  • 10 h.

Nº de Plazas.
  • 20.

Inscripciones.
  • Gratuitas (por orden de inscripción).

Información.

Persona de Contacto.


miércoles, 4 de junio de 2014

El control de la dosis radiológica permitirá una atención de mayor calidad

El control de la dosis radiológica permitirá una atención de mayor calidad

  • Los cambios que incluye la normativa obligan a plantearse cómo hacer frente a los retos de futuro.
03-06-2014. Redacción Médica.

Los cambios en la protección radiológica del paciente que trae consigo la directiva 2013/59/Euratom han sido el objeto de debate de una jornada organizada por el Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS) y GE Healthcare. Aprobada a comienzos de este año y de obligado cumplimiento en un plazo de cuatro años, la directiva va a requerir la adaptación de los centros hospitalarios a una nueva realidad en la que deberán registrar y notificar las dosis de radiación de los procedimientos médicos y disponer de dispositivos que indiquen el volumen de esas dosis. Además, la Directiva obliga a los Estados a establecer requisitos más estrictos en cuanto a la información que debe proporcionarse a los pacientes y al establecimiento de niveles de referencia para el diagnóstico.

Adaptarse a estos cambios lleva unida la necesidad de abordar nuevas inversiones, tanto desde el punto de vista de la propia tecnología como en el reciclaje de los profesionales, que deberán adaptarse a la nueva normativa, ha destacado Luis Mayero, vicepresidente del IDIS, que ha apuntado la necesidad “imprescindible” de conocer qué retos plantea la directiva y cómo se puede hacer frente a ello.

En este sentido, el secretario general del IDIS, Juan Abarca, ha considerado que esta obligatoriedad de medición de la dosis radiológica va en la línea de prestar una mejor atención, de mayor calidad, al paciente. Así, ha señalado que el Sistema Nacional de Salud atraviesa “tiempos muy convulsos” respecto a su sostenibilidad y su futuro y ha mostrado su confianza en que en un futuro sea posible “no solo controlar el nivel de dosis acumulada de una paciente, sino que se podrá asociar ese nivel de dosis a una determinada susceptibilidad en función de su carga genética”. “El control de la dosis que recibe un paciente es una aportación muy importante en la prevención”, pero también “permite una mayor eficiencia en la secuencia que se da a los pacientes”, ha apuntado.

Por su parte, el presidente de GE Healthcare España, Luis Campo, ha recordado el papel de la compañía en la evolución de la tecnología que permite la gestión de la radiación con DoseWatch, una herramienta que permite medir la radiación por prueba, pero también analizar, optimizar la dosis para cada protocolo y cada paciente e informar a los pacientes. En opinión de Campo, la apuesta de la compañía por desarrollar esta vía se ha visto refrendada por la nueva directiva europea que regula la protección radiológica.

Así, Campo ha recordado que si hace unos años “la dosis radiada no era una gran motivo de preocupación, hoy es uno de los grandes retos”. Un reto que se presenta prometedor para la protección radiológica de los pacientes con esta nueva directiva, ha opinado la expresidenta de la Sociedad Española de Protección Radiológica, Marisa España.



Europa pone orden en la Radiología Española

03-06-2014. Acta Sanitaria.

Tras la jornada sobre dosificación de radiaciones, organizada por General Electric Health (GE Health), quedó en el ambiente la idea de que España tiene que aprovechar muy bien los cuatro años que ha determinado el Consejo de Europa para controlar las radiaciones que emite durante sus pruebas diagnósticas. Dicha jornada tuvo lugar en el HM Hospital de Madrid de Sanchinarro este martes, 3 de junio, y en él participaron destacados radiólogos y radiofísicos.

Actuó como anfitrión el doctor Juan Abarca, secretario general del IDIS y director general de HM Hospitales. Según cuyas palabras, fue meritorio por parte de GE Health introducir en España el primer software para el control, la gestión y la optimización de la dosis de radiación (DoseWatch).

En ese sentido, Abarca aseguró que su red de centros hospitalarios fue el primero en incorporarlo, dentro de una clara filosofía de la Prevención aplicada a la calidad de la atención sanitaria. En cualquier caso, Abarca saludó como una buena noticia la obligación legal que plantea Europa de controlar al máximo las radiaciones ionizantes, especialmente en niños. Por su parte, el presidente de GE Healthcare para España y Portugal, Luis Campo, aseveró que su compañía está comprometida con aplicar las nuevas tecnologías a la reducción de las dosis de radiación y que esta tarea pueda ser compartida por todos los profesionales involucrados (radiólogos, radiofísicos, técnicos, etc.) así como conocida en detalle por los pacientes.

La directiva que viene

La radiofísica Marisa España, ex presidenta de la Sociedad Española de Protección Radiológica (SEPR), hizo una pormenorizada exposición de lo que la Directiva europea 2013/59 Euratom va a suponer para los servicios de Radiología españoles, públicos y privados. Dicha norma comunitaria obliga a que los estados miembros de la UE adapten en el plazo máximo de 4 años sus centros hospitalarios para controlar y registrar los niveles de radiación emitidos por sus equipos, con idea de limitar los riesgos de exposición a radiación ionizante, especialmente en pacientes que precisan exploraciones radiológicas habituales y en la población pediátrica.

Mamografías con moderación

Para conocer la opinión de los radiólogos se contó con el doctor Eduardo Fraile, director técnico de la Unidad Central de Radiodiagnóstico de la Comunidad de Madrid. Desde el principio, Fraile admitió que hay que tomarse muy en serio las radiaciones asociadas a las pruebas médicas ya que, por ejemplo, un TAC equivale a 500 placas de tórax. Sin embargo, también aseguró que el riesgo que comporta este hipotético exceso de radiación, siempre es pequeño. Consultado por Acta Sanitaria sobre los riesgos del cribado de Cáncer de Mama, Fraile aseguró que una mamografía al año no comporta riesgos por usarse dosis bajas, pero que se debe evitar repetir en lapsos pequeños las mamografías de forma repetitiva y descontrolada (un día en la pública, otro en la privada). No obstante, admitió que hay ciertas dudas de si deben hacerse dichas pruebas a partir de los 40 ó de los 50 años.



En cuatro años todos los hospitales deberán medir la dosis de radiación


03-06-2014. Gaceta Médica.

A principios de año el Consejo Europeo aprobó una directiva (2013/59/EURATOM) que obliga a todos los estados miembros de la Unión Europea a que, en el año 2018, se establezcan requisitos más estrictos en cuanto a la información que debe proporcionarse a los pacientes, el registro y la notificación de las dosis de los procedimientos médicos, el uso de niveles de referencia para diagnóstico y la disponibilidad de dispositivos indicadores de dosis. Así se ha puesto de manifiesto en la jornada 'Dosis al paciente. Cambios en la protección radiológica tras la nueva directiva, organizada por el Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS) y GE Healthcare.

La aplicación de esta normativa requiere, por una parte, de una formación de los profesionales en los nuevos procedimientos y, por otra, de la adaptación de los centros hospitalarios para poder cumplir los requerimientos. El secretario general del IDIS, Juan Abarca, ha señalado que, "sin duda, la aplicación de esta normativa va a suponer una garantía de calidad para los pacientes, teniendo en cuenta que los elevados estándares de calidad de la sanidad privada permiten confirmar el uso adecuado y sometido a estándares internacionales de sus centros hospitalarios, los cuales disponen ya de dispositivos para hacer la medición de las dosis de radiación y el registro de los datos. La apuesta que se ha hecho por equipamientos de alta tecnología y por la renovación de los mismos -evitando la obsolescencia tecnológica- está contribuyendo a tener calidad de imagen apta para el diagnóstico con menores dosis de radiación".

A pesar de que en la actualidad se utilizan muchas herramientas novedosas que hace unos años no existían sí que es cierto que las nuevas tecnologías permiten obtener una mejor calidad de imagen con dosis de radiación inferiores a las que se tenían hace unos 10-20 años. Esta normativa pretende que se haga un esfuerzo para que la justificación de los procedimientos y el uso mayor o menor de radiación se haga de forma más estricta en base al riesgo-beneficio: "no se puede decir que se empleen dosis excesivas: la dosis tiene que ser la necesaria para obtener una imagen apta para el diagnóstico", asegura Marisa España, expresidenta de la Sociedad Española de Protección Radiológica.


Por su parte, Ginés Madrid, responsable de asuntos profesionales de la Sociedad Española de Radiología Médica, afirma que "la tan necesaria como esperada Directiva Europea, ha sido muy bien recibida por la comunidad radiológica y ha supuesto un nuevo acicate para mejorar la radioprotección de los pacientes en el contexto de la asistencia sanitaria. Al margen de otras novedades, quizás la que mayor impacto podría suponer, sea la obligatoriedad de disponer de equipos radiológicos con exigentes requerimientos técnicos para poder elaborar un registro individual con la dosis que recibe cada paciente, a partir del año 2018. No obstante lo anterior, la Sociedad Española de Radiología Médica, en colaboración permanente con la Sociedad Española de Protección Radiológica, siguen insistiendo en la necesidad de aplicar rigurosamente los principios de "justificación" y de "optimización" de las pruebas radiológicas. Es muy importante conocer la dosis que recibe cada paciente, pero no es menos relevante intentar evitar la realización de estudios innecesarios".

martes, 3 de junio de 2014

Los enfermeros denuncian que el Chuvi les sustituye por técnicos

Los enfermeros denuncian que el Chuvi les sustituye por técnicos

31-05-2014. Faro de Vigo.

El Colegio de Enfermería de Pontevedra denuncia que la Xerencia de Xestión Integrada de Vigo incorporará, a partir de este fin de semana, técnicos superiores de laboratorio a las unidades de transfusión para desempeñar labores propias de enfermeros. Alertan de que podría conllevar "riesgos de seguridad y en la calidad asistencial". La entidad lo considera un "ejemplo de intrusismo propiciado desde la propia administración" y advierte que puede tener consecuencias penales, por lo que estudia qué acciones emprender. Denuncia que presentó alegaciones sin obtener respuesta.

El Sergas garantiza la calidad asistencial y aclara que los técnicos superiores de laboratorio realizarán sus funciones específicas, por lo que "no hay incumplimiento". Destaca que la Justicia ya le ha dado la razón en el Barco de Valdeorras.


Información Adicional.

Curso de Técnicas de Venopunción, Extracción de Sangre y Administración de Contrastes

El curso está acreditado por la Comisión de Formación Continuada de la Dirección General de Calidad, Investigación y Gestión del Conocimiento y cuenta con 5,7 créditos. Sólo está acreditado para las siguientes especialidades:
  • Radiodiagnóstico.
  • Imagen para el Diagnóstico.
  • Laboratorio de Diagnóstico Clínico.
  • Medicina Nuclear.
  • Radioterapia.
Programa (FATE).



lunes, 2 de junio de 2014

Una de cada tres radiografías no sirve para nada

Una de cada tres radiografías no sirve para nada
  • La medicina defensiva y "la fascinación por la tecnología" han llevado a un abuso de este tipo de pruebas radiológicas.
  • Los especialistas lamentan que la proliferación de estos métodos diagnósticos esté sustituyendo a las habilidades clínicas de los facultativos.

01-06-2014. El Correo.

El 30% de las radiografías no sirve para nada; es lo que los médicos, según una definición de la Organización Mundial de la Salud, califican como ‘exploraciones de bajo rendimiento’. Una denominación así podría llevar a la conclusión de que, aunque sea para poco, alguna utilidad tienen todas esas placas, pero no es así. Ese término, que puede llevar a engaño, sirve a los especialistas para referirse a los estudios que "no aportan beneficio alguno para el diagnóstico o el tratamiento de la enfermedad", según describió la presidenta de la Sociedad Española de Radiología, Carmen Ayuso, que inauguró ayer en Oviedo el congreso nacional de esta especialidad.

Uno de los radiólogos españoles de más recorrido, el especialista murciano Ginés Madrid, de 68 años, corrobora esta teoría y atribuye la situación, "que ya ha comenzado a corregirse", a dos hechos complementarios. A la "fascinación enorme que existe por la tecnología, que atrapa a los profesionales médicos", se une la falsa creencia de los pacientes de que "cuantas más pruebas les hagan, mejor, aunque no sirvan para nada". Como consecuencia de una y otra circunstancia, los servicios de salud están perdiendo "habilidades clínicas" que en otro tiempo se consideraron básicas y que resultan en ocasiones "mucho más útiles que una radiografía de tórax". Un enfoque que, se lamentan, está contribuyendo a "deshumanizar" la profesión.

El efecto que esta situación está generando en la relación médico-paciente resulta "demoledor", opina Ginés Madrid en conversación con EL CORREO. "Hace 20 años", describe, "un médico en la puerta de urgencias te palpaba el abdomen, auscultaba el tórax, exploraba a su paciente. Eso ya ha pasado a la historia. Ahora vas a la puerta de urgencias y, salvo que te encuentres con un facultativo de cierta edad, te prescriben de forma inmediata un montón de estudios y no te practican una exploración. El nuevo modelo de Medicina es así -reflexiona el especialista- y no lo vamos a poder cambiar".

Asignatura pendiente

El buen uso de las pruebas radiológicas, que se usan tanto para el diagnóstico de enfermedades como para su tratamiento, ha sido tradicionalmente una de las "asignaturas pendientes en España". El especialista murciano, responsable de Asuntos Profesionales de la SERAM -sociedad que promueve el congreso nacional- asegura que cuando se introdujeron los primeros equipos de radiodiagnóstico en el país, "las generaciones que peinamos canas teníamos una atención enorme por la protección radiológica".

Los avances de la última década y media favorecieron, sin embargo, que los médicos más jóvenes se vieran "fascinados" por las prestaciones de los nuevos dispositivos. "Los equipos eran tan espectaculares que era posible ver la rama segmentada de la arteria mesentérica y navegar por ella. La calidad de imagen era, y es, perfecta, pero se olvidaron de que las radiaciones tienen un impacto negativo sobre el paciente y de que es necesario equilibrar el uso de la tecnología". Y se pregunta, "¿para qué necesito ver yo esa arteria mesentérica de un milímetro y navegar por ella, si eso supone para el paciente un 10% más de radiación?".

La mayor concienciación profesional y el impacto del accidente nuclear de Fukushima han propiciado en los últimos años un control más exhaustivo sobre las radiaciones que reciben los enfermos. Los equipos de última generación emiten la mitad de radiación que los utilizados hace sólo cuatro años y logran unos resultados igual de buenos o mejores. La industria de la electromedicina se ha orientado hacia la seguridad del paciente y las instituciones sanitarias de los países más avanzados han apostado, según detalló Ginés Madrid, por llevar un riguroso control de las dosis que recibe cada paciente, especialmente los niños.

Las preguntas de Schumacher

Las máquinas que se utilizan en clínicas y hospitales se revisan a diario y tienen un calendario trimestral de paradas técnicas para verificar el buen funcionamiento de los dispositivos. Periódicamente son revisadas, además, por especialistas del Consejo Nacional de Seguridad Nuclear. Los controles de seguridad que se practican en los servicios de Radiología se sitúan muy por encima de los que se siguen en el resto del hospital y resultan comparables sólo con los que se aplican en la aviación, que son los más rigurosos.


"Cada equipo tiene su control de calidad, verificado a través de su propio carné de identidad y su propia historia clínica", detalla el especialista. "Queda margen de mejora, pero se está trabajando en ello". A la mejora de la tecnología y de los controles falta ahora por sumarse una mayor concienciación profesional y de los pacientes. "Hace poco -relata a modo de ejemplo el especialista murciano- tuve como paciente al piloto de Fórmula 1 Michael Schumacher. Fue antes del accidente que sufrió las pasadas navidades mientras esquiaba", recuerda. El piloto había sufrido un accidente doméstico y se había golpeado la cabeza. El médico le dijo que quería hacerle un escáner para examinar los posibles daños causados. "'¿Y eso es necesario? ¿Qué dosis me va a dar usted?', me preguntó el piloto. Estamos haciendo cursos para poder responder a esas preguntas razonablemente bien", contesta el experto, después de 40 años de profesión.

Doctor, sonría por favor

Doctor, sonría por favor
  • Los médicos sonríen "poco" a sus pacientes, a pesar de que está demostrado que este gesto posee grandes dosis de bienestar físico y mental, tanto para quien lo brinda como para quien lo recibe

01-06-2014. El Correo.

La sonrisa es una auténtica fuente de salud, pero los médicos la utilizan "poco". Apenas sonríen en sus relaciones con los compañeros de trabajo y, lo más preocupante, las dan a sus pacientes con cuentagotas. Quizás sea así porque no viene recogida en el 'Vademecum', que es el diccionario de los medicamentos y principios activos que en ellos se utilizan, pero ésa es la realidad. "La sonrisa es el mejor medicamento que existe sin receta médica, es gratis, sin limite de dosis y no tiene ninguna contraindicación", recuerda el especialista Ángel Morales, del servicio de Radiología del hospital de Donostia.

Cualquier manual básico de psicología destaca entre los beneficios de la sonrisa su alta capacidad para favorecer las relaciones sociales y propiciar el bienestar físico y mental de las personas. Dicen que mejora la oxigenación del cuerpo, regula el pulso cardiaco, incluso que aumenta la memoria. Algunos trabajos apuntan a que las personas que más sonríen disfrutan de una mejor piel, digestiones más sanas, tienen un humor más equilibrado y hasta que viven más. De lo que no cabe duda es que los pacientes, cuanto peor es la enfermedad que padecen, más reconfortados salen de la consulta del especialista cuando han sido recibidos con una sonrisa.

Los más simpáticos, los celadores

Pero aún así, los médicos no sonrien. "Lo he podido constatar, después de 35 años de trabajo en la sanidad, con un estudio observacional en mi servicio",reflexionaba recientemente Ángel Morales en la revista del hospital Donostia. "Sonreímos muy pocas veces cuando estamos trabajando y más en periodos de descanso. Con nuestros pacientes, ­los médicos somos los que menos sonreímos, el personal de enfermería más y los que más sonríen de todos son los celadores", argumenta el radiólogo, quien no tiene dudas de que sonreir ayuda a los profesionales sanitarios a hacer mejor su trabajo.

La misión de un médico, según el facultativo, consiste en resolver las necesidades físicas, psicológicas, incluso de otro tipo de los enfermos, que varían en función del tipo de enfermedad que sufran y la fase en la que se encuentren. Los pacientes aquejados de una afección aguda, un problema de salud superable, como un infarto o la rotura de un hueso, necesitan pocas sonrisas. Quieren que se les cure. "Su objetivo prioritario es asegurar su calidad de vida", relata el especialista.

"Sonríeme, aunque no me cures"

La situación cambia de manera radical, sin embargo, cuando se trata de pacientes crónicos, como son la mayoría de los que se atienden en los servicios sanitarios de Euskadi. Son enfermos que saben que su dolencia no se curará y que buscan un mayor bienestar y un menor número de visitas al hospital. "Este enfermo sí necesita muchas sonrisas". De alguna manera, explica, está pidiendo a su médico: "sonríeme, aunque no me cures". Un tercer grupo de pacientes está formado por los que se eucnetran en fase terminal, no ya luchando por la supervivencia, sino por una calidad de vida y de muerte. «Este paciente necesita todas las sonrisas posibles: "sonríeme, aunque no me cures y ayúdame a morir".


El especialista donostiarra recuerda en su artículo que sonreír ayuda a mantener un talante positivo y a trabajar mejor. "En nuestro ejercicio profesional, a menudo, sufrimos dos condiciones morbosas: la desmotivación y el estrés. Sonreir -concluye- nos puede ayudar a superar ambos problemas". Y, además, el paciente lo agradecerá, lo agradeceremos. "Corren tiempos difíciles y turbulentos, intentemos no perder la sonrisa. Nuestros enfermos la necesitan, nosotros también", concluye Ángel Morales.